Tengo que reconocer que soy una puta declarada, pero solo me pasa cuando hago zoofilia con los animales, con los hombres no soy tan libertina pero cuando tengo un perro con un buen trozo de canuto me pongo toda loca y me dejo llevar totalmente, lo primero que me apetece es chuparle el rabanillo y luego abrir mi coliflor para que se desplaye empujando a todo tren.


El video porno de zoofilia que os comparto en este momento es de uno de esos momentos locos en que me dejé castigar el coño por el perro, y os tengo que decir que vaya castigo mas rico, me pareció de lo mas colosal como ese animal me invadía la pucha, jamás podría describir algo tan bueno, por eso nunca voy a dejar de putear con los animales.