Cuando tuve la gran suerte de descubrir la zoofilia con mi caballo, mi mundo cambió y todo fue mucho mejor, en estos momentos me siento la mujer mas afortunada del mundo porque tengo el mejor sexo animal mas fantástico, todo lo que yo buscaba en el placer sexual lo he encontrado en esos maravillosas criaturas como son los equinos.



Desde que se me reveló este increíble modo de tener orgasmos sin fin, ya no quiero otra cosa, incluso cambié mi modo de ganarme la vida y ahora mismo me dedico al porno con caballos, por lo que mi vida no podía ser mas perfecta, trabajo en lo que mas me gusta del mundo, que es follar con los caballos todos los días, y encima me pagan por ello, ¿se podría pedir mas?.