Estas dos bellezas africanas son visitadas de noche por su patrón que las folla por la fuerza, aunque en la escena de sexo las muchachas salen mamándole la polla y dejándose penetrar por chocho y culo, en realidad saben que no tienen mas remedio que hacerlo, para que no tome reprimendas contra ellas.



Pero las esclavas estaban bien dormiditas en sus camas cuando el jefe cabrón ha ido a despertarlas estando totalmente desnudo y tocándoles el papo una por una, luego les ha metido la zanahoria en la boca y además las ha ensartado como a un pinchito colocándolas a las dos una encima de la otra, un verdadero sádico salvaje este patrón hijo puta.