Una chica hermosa, con unas fabulosas tetas naturales muy gordas, se deja coger por un caballo que se la cuela entera por el coño, para eso la muchacha toma postura porque no quiere que se le estropee el polvo con el caballo, pretende ponérselo fácil al animal por lo que adopta una posición en la que el equino no encuentre obstáculo para penetrarla.


Es entonces cuando el semental le entra a matar por todo el chocho, ella se estira bien y abre sus piernas todo lo que puede, tiene la panocha muy jugosa por todo lo que ha lubricado y sus grandes globos le botan como balones en cada empujón que le da el caballo por la pucha.